En un alarde de ese vouyerismo natural que todos nos empeñamos en ocultar a los demás("no, no me interesa la vida de gente que no conozco")he caido(no por casualidad por supuesto ) en el blog(ya medio abandonado)de una conocida...Y a medida que iba repasando entradas, crecía mi interés y mi sorpresa ante tal despliegue de talento literario en alguien tan descaradamente joven (no le pondría mas de 26 años)...Pero lo que realmente me ha retenido allí ha sido ese volcar de sentimientos ..Hablaba en su blog, como el que lo hace no creyendose descubierto ni objeto de mira, de su relación de pareja...Y cada frase, cada parráfo era un grito desesperado porque él la viese de verdad...Durante años ella ha permanecido a su lado...y en ocasiones, pocas, he podido observarles...Diria que juntos...Pero no seria del todo verdad..Tal vez compartiendo un mismo espacio...y sin embargo siempre acababas percibiendo un profundo abismo entre ambos, que ella se empeña en saltar...Pero él parece ignorar sus malabarismos, sus deseos de un nosotros verdaderos...
Y recordaba , con cierta tristeza, como un amigo común describia los sentimientos de él como"X sabe que Z no es la mujer de su vida...y se lo ha dicho tantas veces...pero ella se empeña en quedarse a su lado.Asi que mientras no aparezca esa mujer , Z es una buena manera de matar el tiempo"
No soy yo, ni sera aqui donde vayamos a juzgar ese tipo de relaciones, en las cuales uno lo da todo y el otro se limita a acceptarlo y ya de paso hacerte añicos el corazón dias tras dia..
Pero de pronto me he preguntado hasta que punto el primer amor marca el resto de nuestra vida emocional...Hasta que punto el modo en que nos llega ese primer amor, y la manera en la que lo vivimos repercutiran en nuestro modo de amar y dejar que nos amen...Tal vez Z tuvo un amor no correspondido a los 15 años que le prometió que si esperaba lo suficiente acabaria formando parte de su vida...Tal vez fue una Penelope y aun hoy sigue tejiendo mientras espera lánguidamente la vuelta de Ulises a casa....Pero a veces nunca vuelven..A veces el mar les ofrece tal cantidad de peces que no desean regresar ..
Y claro...todo esto ha acabado transportandome a mis 15 años y a ese primer amor...El que tal vez habra marcado , sin yo ser consciente, mi manera de amar y ser amada...Y supongo que debo considerarme afortunada...Porque a los 15 años aprendi que uno puede amar con tal intensidad, con tanta generosidad y tanta pasión que he seguido amando asi el resto de mi vida...Pero la lección mas importante que me dio la vida de manos del amor en aquella epoca fue sin duda que nada de lo que hagas y digas puede ser en pos de retener a alguien que no te ama a tu lado..Que en el amor no se debe ser victima, ni chantajista y mucho menos Penelope...
Y poco tiempo despues de que yo acceptara que ese chico que hacia de mi vida un mundo maravilloso era un Ulises con deseos de pescar otro tipo de sirenas(de esas rubias, de ojos azules y cuerpo de infarto)una buena amiga, una tarde lluviosa de septiembre resumia mi no relación con una maravillosa canción de Luz Casal...
Porque de eso trata el amor...De saber cuando dejar marchar...y acceptar ...y aun asi 20 años despues ser capaz de decir que amaste a esa persona tanto como para acceptar que ella nunca te iba a querer del mismo modo...y no avergonzarte de ello...Porque de amar uno no debe nunca sentir verguenza alguna...Y hoy al leer ese blog, de esa conocida he sentido un gran respeto por ella.Tal vez el tiempo le dé a ella la razón y esa espera haya valido la pena...O tal vez alguien deberia decirle lo que yo misma me dije hace 20 años:Dejale marchar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario