Los que me conocen saben que cuando no es ajo es perejil...pero tal vez lo que muchos no sepan es de la obsesa maniaco hipocondríaca que habita en mi...No soy de la clase que inventa enfermedades...Dios nos libre que al resto de mis derroches de supina imaginación hubieramos de sumarle alguna enfermedad...
Yo soy mucho de inventar diagnósticos..y siempre de los peores...
Un simple dolor de cabeza pasa a ser en mi enferma y delirante imaginación un posible tumor....Y comparo síntomas en wikipedia o con conocidos...y me asusto a mi misma creyendo lo poco que debe quedarme por vivir...Pero claro no soy Pepe Rubianes y no tiene maldita gracia ser así, siempre escuchando las señales que crees que te manda el cuerpo...Y todo esto me trae algun ataque de ansiedad, hiperventilaciones varias y angustia, mucha angustia...
Y debe ser la edad...la mia, de hecho...que empieza a jugarme malas pasadas..y como no empieze a detener tan insana costumbre me veo cualquier dia poseida por mi hipocondriaca abuela Adela...Adela ya con 50 años se despedía todos los veranos de mi dos veces..Una real , pues Adela vivía en Valencia...y otra ficticia :"Dame un gran abrazo, que ya estoy mayor y tal vez me muera este año, que estoy muy mal de lo mio"(enternecedor ¿no?)
Y creo que esta es la herencia que me ha legado(de la otra nothing de nothing), la niña hipocondríaca que llevo dentro ...
Y esto viene a cuento, porque llevo 2 dias sin vertigo...Asi que imagino que gracias al Serc y el Torecan mi tumor cerebral ha remitido...y otra vez he vencido la tentación de dejar el testamento solucionado(gran problema porque a ver a quien le dejo las deudas y a quien mi guitarra...)Y el único recuerdo que restan de lo que iban a ser mis ultimas semanas entre los vivos es aquella tarde que fregando platos cai fulminada de rodillas por un ataque cabrón de vertigo (la otra vez cai con cierta gracia y inteligencia delante del ambulatorio)y mi hija mayor me miraba ojiplástica , mientras yo me agarraba al fregadero y pensaba que ya me había llegado la hora...Pero no...Aqui sigo...Que no estaba muriendome, estaba de parranda...
Y pensaras que morirme no, pero perder la cabeza tal vez...Anda, dime que nunca, jamás de la vida has pasado por una situación similar..Que un dolor de cabeza nunca te ha hecho temer lo peor...¿De veras? Vaya...
Pero ser una hipocondríaca like me tiene una ventaja maravillosa...Y es que cuando te sabes sobreviviente a una horda zombie de las que walking por la vida , ese periodo post es sensacional en todos los aspectos...Es adrenalina pura..y te dan ganas de gritarle al mundo !I´m alive!! Como en aquella canción de Celine Dion...pero te limitas a sonreir y a disfrutar de los días que te quedan...Hasta nuevo sintoma o nuevo aviso...

—Es increíble —dijo Mort—. No sé, da usted la impresión de querer morirse.
ResponderEliminar—Echaré de menos algunas cosas —dijo—. Pero empieza a escasear, sabes. Me refiero a la vida. Ya no se puede confiar en el propio cuerpo, y es hora de marcharse. Supongo que me ha llegado la hora de probar otra cosa. ¿Te ha dicho que los magos podemos verla siempre?
—No —respondió Mort.
—Pues sí, la vemos.
—No le gustan mucho los hechiceros y las brujas —le informó Mort.
—A nadie le caen bien los sabelotodos —dijo ella no sin cierta satisfacción—. Le causamos problemas, ¿sabes? Los sacerdotes no, por eso le gustan los sacerdotes.
—Nunca me lo ha dicho —comentó Mort.
—Ah. Se pasan la vida diciéndole a la gente lo bien que van a estar cuando se mueran. Y nosotros lo que hacemos es decirles que aquí también se lo pueden pasar muy bien si se lo proponen.
Mort titubeó. Quería decirle: se equivoca, él no es así, no es así en absoluto, no le importa si la gente es buena o mala con tal de que sea puntual. Y además, es amable con los gatos, habría querido añadir.
Pero se lo pensó mejor y se le ocurrió que la gente necesitaba tener cosas en las que creer.
Del libro "Mort" de Terry Pratchett.