jueves, 11 de julio de 2013
Viaje al interior
Hay viajes que uno hace a través del alma , de las heridas no cerradas y de los sueños por cumplir.
Viajes del y hacia el interior. Y que no requieren compañeros de camino, pero si de uno mismo y de su voluntad y capacidad de afrontar, digerir y aceptar.
Yo emprendí el mío hace dos años ,sola, llena de miedos, incertidumbres y sin saber hacia donde ni como.
Y cuando decides subirte a determinados trenes lo haces consciente de que las heridas sangran ya demasiado y corres el peligro de ahogarte en tanta sangre infecta.
Todos necesitamos en algún momento de nuestras vidas imperfectas empezar ese camino hacia lo más intimo de nuestro ser. Hacia ese lugar en donde un día enterramos el dolor, el desapego y la desesperanza. Tienes que empezar a dar respuesta a las preguntas que quedaron en el aire, a matar el vilo y tornar las dudas en certezas . Y vencer al miedo de ser, al pánico que tu misma te provocas. Ganarte a ti mismo las batallas perdidas.
Son trayectos difíciles, que en ocasiones conllevaran andar descalzo sobre alfombras de astillas y bajo cielos oscuros y huracanados. Un viaje en el que puedes resultar herido de nuevo .
Pero ese tipo de viaje, que cuando empieza a llegar a su fin te deja la maravillosa sensación de haberte enfrentado a lo peor de ti mismo para dejar cabida solo a lo mejor.
Son viajes que te desnudan ante el mundo, que te exponen. Pero necesarios para que cuando hayas de empezar de nuevo, puedas hacerlo con tanta fuerza que nunca más un mal rayo te pueda partir.
Hoy, me encuentro a mitad de trayecto, aun quedan preguntas a las que responder . Pero más cerca del final que del inicio.
Desde esta orilla se empieza a ver con más claridad el horizonte y parece asomar entre la niebla algo parecido a un pedacito de tierra.
Y de fondo Ozzy que dice " Mama I´m coming home"
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